miércoles, 26 de febrero de 2014
domingo, 1 de diciembre de 2013
Daños
Herido y desconfiado, aprendí a no creer, a no confiar, a no dejarme acariciar. Porque hasta las caricias ya duelen en este cuerpo lleno de cicatrices supurantes y sin cerrar.
La desconfianza como escudo protector fue la única salida que encontré dentro de los barrotes que conforman mi hogar, porque en la desconfianza no hay ilusiones, no hay esperanzas, solo está la certeza de saber que no hay quien pueda ayudarnos a escapar, que detrás de cada plato de comida, detrás de cada sonrisa o palabra amigable se encuentra en realidad la mano con el látigo que me golpeará donde más me duela, en una lección de sangre y sudor, una lección de que solo soy un show para quienes se regocijan en ver los daños que con el miedo y el dolor se pueden generar.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Toma de decisiones
Es difícil. A veces más de lo que creía, pero cada vez que lo pienso me sorprendo de que resulte así.
Es muy difícil saber qué cadenas debo mantener y cuales cortar, saber distinguir entre las que me sujetan y las que me sostienen. Creo que poca gente puede notar la sutileza de esa diferencia. Quizás si se piensa que las que nos sujetan son aquellas que encontramos en las mazmorras, mientras que las que nos sostienen son como la cadena de Andrómeda, ahí tal vez vean a qué me refiero.
Pero a veces resulta muy difícil lograr esa distinción, ¿y qué se hace si cortamos las cadenas equivocadas?
¿Qué hacer cuando las posibilidades de caer a un abismo o lograr alcanzar las nubes volando son 50 a 50? Pues ahí ya queda en cada uno, en la valentía para enfrentar la incertidumbre o la precaución de evitar una catástrofe.
¿Qué harías? ¿Qué haría?
No lo sé, creo que mi tendencia a las caídas ya me curtió lo suficiente como para no temer a un abismo, por más profundo que sea, pero sinceramente hoy me resulta muy difícil, primero la distinción y luego la decisión.
No sé que hacer, así que recurro al lector ocasional, a aquel que me ha leído siempre escondido entre las sombras, a aquellos que me acompañan desde siempre. A ustedes les pregunto: ¿qué hacer?
sábado, 28 de septiembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
Vértigo
Todo se mueve a mi alrededor. Es como una sensación de vértigo que se ha apoderado de mi vida.
No sé que hacer, cómo sentir. Es recurrente el miedo que me abraza y las dudas que me sobrevuelan. Quiero luchar, pero no puedo hacerlo sola o sin saber en honor a qué... Necesito que me ayudes, que me alientes a seguir. Te necesito a mi lado.
Un deseo cruzando el límite
Ven y toma lo que quieras, pero tomame de una vez, quitame la ropa y hazme gemir hasta que el placer anule mis sentidos, si es eso lo que buscas hacer.
Acercate a mí y dime todo lo que se te pase por la cabeza, sin piedad, todo aquello que te callaste hasta ahora, bueno o malo, no te guardes nada para vos. Soy todo lo que puedas imaginar y nada sin tu sombra cubriendo mis pasos detrás.
Soy un inconsciente colectivo que no vale más que los mitos urbanos sin tu sonrisa diciéndome "hola". Un bicho de ciudad sediento de historias vagas que salen por tus labios, sueños y pesadillas de mis miedos.
Quita la incongruencia de mis palabras y haz de una vez lo que viniste a hacer. Principalmente, si implica que dejemos de dar vueltas por la vida. Ven y hazme feliz.
sábado, 31 de agosto de 2013
Palabras perdidas que encontraron su destino
Yo soy tal y como ves, nada me vale ocultar mis aptitudes y defectos, sólo me dedico a viajar por este mundo, experimentando lo que se pone frente a mí.
Pero vos sos diferente, en vos veo una sombra que no puedo trasversar, un ser con una esencia única que me atrae como un imán.
Y esa diferencia me hizo esclava de tu ser, me obligó a darme cuenta que ya no valía la pena escapar, dime qué es lo que pasa por tu mente, en qué piensas, si tengo una oportunidad.
Tus pensamientos son sólo tuyos, pero mi corazón está dispuesto a amarte sin resguardos.
