El problema no radica en no poder desprenderse del pasado. Sino en no querer hacerlo.
Los cambios cuestan, los olvidos aún más. Pero lo importante es dejar fluir la memoria libremente, como un río, y no ponerle diques. Lo importante es seguir intentando.
domingo, 19 de abril de 2015
Reflexión 29va.
viernes, 17 de abril de 2015
La cruda realidad
Hay veces que pensar demasiado es un problema. Porque pensar es como correr, y el camino es tu propia vida, y de repente pasa que estás corriendo y te vas cruzando recuerdos, momentos, cosas que no habías visto en la vuelta anterior.
Así es que corriendo me encontré con un grupo de recuerdos haciendo ejercicio al lado del camino. Y entre ellos me encontré uno que antes había pasado desapercibido. Un recuerdo que evité mirar todo este tiempo, porque era demasiado crudo y real; ese recuerdo tendrá unos 3 años y más. Y al mirarlo a los ojos comencé a revivir ese momento:
Era más joven, más ingenua, recién mudada y recién recibida. Debería ser uno de los momentos más excitantes de mi vida, pero me sentía aburrida en realidad. El mundo que me rodeaba estaba cubierto de relaciones amorosas y yo aburrida sin tener amigos con quién compartir mi reciente vida de soltera liberal.
Entonces fue que sucedió, me dejé entretener, comencé a dejar entrar nuevas personas en mi vida, sólo para estar en la misma sintonía que mis amigos emparejados. Me metí tanto en ese papel que terminé relacionándome con alguien más o menos estable. Y me dejé enamorar también, sólo para ver qué se sentía nuevamente confiar en alguien ciegamente, sólo por placer.
Al ver ese recuerdo caí en la cuenta que toda esa relación desastrosamente hermosa que describí en mis candombes de resaca fueron producto de un aburrimiento extremo y suicida. Me dejé arrastrar por la corriente porque no tenía más ganas de seguir parada en la orilla.
Caí en la cuenta que, como fue él, pudo haber sido cualquiera. No fue el destino, fue simplemente casualidad.
Por eso, cuando seguí corriendo en mi pensamiento, decidí que no dejaré arrastrarme nunca más. De ahora en más no será casualidad quién se lleve mi corazón a dar un paseo por la ciudad.
Así es que corriendo me encontré con un grupo de recuerdos haciendo ejercicio al lado del camino. Y entre ellos me encontré uno que antes había pasado desapercibido. Un recuerdo que evité mirar todo este tiempo, porque era demasiado crudo y real; ese recuerdo tendrá unos 3 años y más. Y al mirarlo a los ojos comencé a revivir ese momento:
Era más joven, más ingenua, recién mudada y recién recibida. Debería ser uno de los momentos más excitantes de mi vida, pero me sentía aburrida en realidad. El mundo que me rodeaba estaba cubierto de relaciones amorosas y yo aburrida sin tener amigos con quién compartir mi reciente vida de soltera liberal.
Entonces fue que sucedió, me dejé entretener, comencé a dejar entrar nuevas personas en mi vida, sólo para estar en la misma sintonía que mis amigos emparejados. Me metí tanto en ese papel que terminé relacionándome con alguien más o menos estable. Y me dejé enamorar también, sólo para ver qué se sentía nuevamente confiar en alguien ciegamente, sólo por placer.
Al ver ese recuerdo caí en la cuenta que toda esa relación desastrosamente hermosa que describí en mis candombes de resaca fueron producto de un aburrimiento extremo y suicida. Me dejé arrastrar por la corriente porque no tenía más ganas de seguir parada en la orilla.
Caí en la cuenta que, como fue él, pudo haber sido cualquiera. No fue el destino, fue simplemente casualidad.
Por eso, cuando seguí corriendo en mi pensamiento, decidí que no dejaré arrastrarme nunca más. De ahora en más no será casualidad quién se lleve mi corazón a dar un paseo por la ciudad.
jueves, 2 de abril de 2015
Abril
"¿Será que siempre será así?"
Estoy sentada en una extraña habitación, con una música suave sonando alrededor. Mi mente esta ajena a mí, perdida entre el sonido hipnótico de unos platillos y se aleja de mí en busca de reflexiones que vuelan alto, lejos de mis manos.
Y vuelven con esa pregunta... Tan abierta que muchos pensarán que no es práctica. Pero es una duda constante que me sigue, dia y noche: ¿siempre será así?
Embebida en una inercia no logro encontrar la tangente que me permita escapar. Me gustaría que una mano salvadora me señale la dirección, me tome y me saque de este status quo.
Me gustaria que me encuentres de una vez.
martes, 31 de marzo de 2015
El espejo
Ja!
Sí... Já!
¿Acaso crees que sabes más de mi que yo?
Jáaaaa!
Pues, no. Quiero que sepas que la imitación es el peor suicidio, lentamente te estás ahogando.
Y lo que es aún peor, para vos: Tu reflejo se deforma, porque soy como el agua, en constante movimiento.
Jamás podrás reflejar mi esencia, no podrás igualar mi forma de ser. Por lo que te recomiendo que no lo intentes más.
No soy un modelo a seguir, no soy la perfección. Mi brillo es como un caleidoscopio, que se hace hermoso por sus raras imperfecciones.
Sigue intentándolo si quieres, yo seguiré riéndome.
JA!
Sí... Já!
¿Acaso crees que sabes más de mi que yo?
Jáaaaa!
Pues, no. Quiero que sepas que la imitación es el peor suicidio, lentamente te estás ahogando.
Y lo que es aún peor, para vos: Tu reflejo se deforma, porque soy como el agua, en constante movimiento.
Jamás podrás reflejar mi esencia, no podrás igualar mi forma de ser. Por lo que te recomiendo que no lo intentes más.
No soy un modelo a seguir, no soy la perfección. Mi brillo es como un caleidoscopio, que se hace hermoso por sus raras imperfecciones.
Sigue intentándolo si quieres, yo seguiré riéndome.
JA!
viernes, 20 de marzo de 2015
Viajes
Me encuentro nuevamente a punto de emprender un viaje, en unas horas estaré atravesando el cielo unos 1600 km., lejos de esta ciudad.
Y como tantas veces, este viaje no es más que un escape. Me quiero alejar de mi misma, de la muralla que construí alrededor de mi vida para sentirme segura. Pero ahora esta barrera que he puesto sobre mis hombros ha comenzado a aplastarme, a asfixiarme. Me siento perdida, como ajena a mis actos y a mi propia vida.
Es raro, ¿no? Tormentas, nubes pasajeras, y un sol de noche que nunca terminó de amanecer. Siento que estoy en un limbo del cual no veo final. Mis energías se agotan, mis ganas se derriten como un hielo en estos días de verano. Aunque no me siento infeliz, no me siento depresiva, hay algo que no me permite sacar la luz de mi interior.
Necesito entender esto que me está pasando, este silencio que me acompaña todo el tiempo. Hay algo que sigue dándome vueltas por la cabeza, una sombra que se achica y se agranda a su gusto, y si no la ilumino, si no encuentro esa luz que me muestre qué es lo que la proyecta, voy a terminar sumida en tinieblas.
Así que nuevamente emprendo un viaje, un viaje lejos de mí. Y quizás así, me pueda encontrar.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Reflexión 28va.: Extremos
El fanatismo es la peor enfermedad del ser humano. Y el cáncer de la sociedad.
miércoles, 18 de febrero de 2015
La división: un cóctel que se toma frío
Hoy vuelvo a tomar la palabra, pero no para hablar de amores perdidos ni de sueños románticos. O quizás esto último sí... En concreto, hoy me pongo a escribir por indignación, porque he despertado nuevamente en mi ámbito social. Y este despertar lo debo a las inequidades que observo en mi día a día, a la desigualdad y crítica libertina que se desborda por los medios de comunicación y las redes sociales.
Hoy recuerdo cual es uno de mis sueños más románticos: la igualdad social, el desarrollo y la integración nacional.
Días como el de hoy, en que ciertos movimientos sociales generan un temblor en la rutina es que se puede observar uno de los hechos más tóxicos que está viviendo nuestra querida Argentina: la división. Y no solamente la clásica división económica de las clases sociales que ya daban que hablar en el siglo XVIII y XIX. Sino que una división política que está engangrenamiento nuestra sociedad, separando a oficialista de los opositores. Creando una etiqueta insultante con una banda partidaria. Y eso es lo más triste. Acaso ¿tanto importa? ¿Desde cuando es más importante el lado en el que estás de la libertad de poder estar de un lado?
La sociedad ha olvidado que quería decir "democracia". Ahora ya no importa tener la posibilidad de elegir, sino que la elección, sea cual sea, puede ser tu suerte o tu desgracia. Y me parece que estamos olvidando de esta manera uno de las características más importantes como seres racionales: y es poder razonar.
Me parece que la libertad de expresión, uno de los logros más importantes de nuestra amada democracia, no es tan sólo un derecho sino también una responsabilidad. Cuando nos ponemos a decir lo que pensamos (recurriendo a una frase trillada) debemos pensar lo que decimos. Porque denigrar al otro, desvalorizar su opinión, no nos hace ni más inteligentes ni nos asegura nuestra verdad como única. No estar de acuerdo con el otro no implica querer convencerlo de cambiar de opinión. Si alguien tiene una visión distinta es tan libre de transmitirla como cada uno de todos nosotros. Si esa expresión no pone en peligro la vida humana, ¿por qué limitarla?
No se es más inteligente por despreciar las ideas ajenas, sino por saber escucharlas y evaluarlas con fundamentos. La crítica constructiva es la que nos permite avanzar. Pero hoy sólo veo críticas destructivas, humillantes y deshonrosas.
Creo, fervientemente, que la posibilidad de avanzar como sociedad es un trabajo arduo y que se hace en conjunto, desde la auto-gestión y la colaboración humana. Pero eso no parece estar en los planes de quienes mueven los hilos del país hoy por hoy, lo que veo es un banquete que está servido para generar más desigualdad, menos consciencia social y una herramienta para el beneficio de pocos afortunados.
Es así que mientras nosotros nos desvalorizamos unos a otros, hay quienes brindan con champagne esta noche festejando su victoria.
Hoy recuerdo cual es uno de mis sueños más románticos: la igualdad social, el desarrollo y la integración nacional.
Días como el de hoy, en que ciertos movimientos sociales generan un temblor en la rutina es que se puede observar uno de los hechos más tóxicos que está viviendo nuestra querida Argentina: la división. Y no solamente la clásica división económica de las clases sociales que ya daban que hablar en el siglo XVIII y XIX. Sino que una división política que está engangrenamiento nuestra sociedad, separando a oficialista de los opositores. Creando una etiqueta insultante con una banda partidaria. Y eso es lo más triste. Acaso ¿tanto importa? ¿Desde cuando es más importante el lado en el que estás de la libertad de poder estar de un lado?
La sociedad ha olvidado que quería decir "democracia". Ahora ya no importa tener la posibilidad de elegir, sino que la elección, sea cual sea, puede ser tu suerte o tu desgracia. Y me parece que estamos olvidando de esta manera uno de las características más importantes como seres racionales: y es poder razonar.
Me parece que la libertad de expresión, uno de los logros más importantes de nuestra amada democracia, no es tan sólo un derecho sino también una responsabilidad. Cuando nos ponemos a decir lo que pensamos (recurriendo a una frase trillada) debemos pensar lo que decimos. Porque denigrar al otro, desvalorizar su opinión, no nos hace ni más inteligentes ni nos asegura nuestra verdad como única. No estar de acuerdo con el otro no implica querer convencerlo de cambiar de opinión. Si alguien tiene una visión distinta es tan libre de transmitirla como cada uno de todos nosotros. Si esa expresión no pone en peligro la vida humana, ¿por qué limitarla?
No se es más inteligente por despreciar las ideas ajenas, sino por saber escucharlas y evaluarlas con fundamentos. La crítica constructiva es la que nos permite avanzar. Pero hoy sólo veo críticas destructivas, humillantes y deshonrosas.
Creo, fervientemente, que la posibilidad de avanzar como sociedad es un trabajo arduo y que se hace en conjunto, desde la auto-gestión y la colaboración humana. Pero eso no parece estar en los planes de quienes mueven los hilos del país hoy por hoy, lo que veo es un banquete que está servido para generar más desigualdad, menos consciencia social y una herramienta para el beneficio de pocos afortunados.
Es así que mientras nosotros nos desvalorizamos unos a otros, hay quienes brindan con champagne esta noche festejando su victoria.
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