lunes, 10 de julio de 2017

Fin del camino

Muchos pensarían que decir "hemos llegado al final" representa un problema, una tristeza, pero cuando es parte de darse cuenta de la inevitable verdad, se convierte únicamente en un "volver a empezar". Pasa a ser parte de la inevitable seguridad de que el camino no era el correcto, que llevaba a cualquier lugar menos a aquel donde yo deseaba, quería con todas mis ansias poder llegar. Y es entonces que me digo "así es mejor", porque seguir recorriendo senderos que sólo me alejan de mi destino no tiene sentido. Es importante saber darse cuenta qué es lo que uno realmente quiere, a quién es a quien realmente desea, y de ahí en más construir. Dar todo de sí para poder lograr aquello que te hace feliz.
Simple y sencillo como eso (¿o no? Pero indudablemente cierto).
El fin del camino, fue bello mientras duró, y es importante pensar que si la bandera está bajando es también una señal de que una nueva carrera está por comenzar.

jueves, 22 de junio de 2017

Momentos de valentía

Creo que todos tenemos esos instantes en que la valentía nos recorre como una llama por todo nuestro cuerpo, inundándonos de un calor que nos empuja y nos motiva a hacer cosas que no nos atreveríamos tan fácilmente.
Esos momentos nos permiten vernos como ganadores, como personas superadoras (nótese que no es lo mismo que superadas) y nos arroja a la loca idea de que intentando siempre se puede lograr.
Yo he tenido algunos cuantos de esos momentos, ahora mismo me siento pasando por uno, el tema es poder mantener esta convicción de que aquello que deseo está ahí, esperando a que yo intente (y por ende logre) tomarlo. Ese es el verdadero desafío que, si logramos superarlo, ya no hay nada que nos detenga.

domingo, 18 de junio de 2017

En algun lugar

Mientras yo estoy aquí, resguardada en el cobijo de mi cama escribiendo, en algún lado de este mundo se encuentra una persona especial para mí, que aún probablemente no conozca, pero que es la persona encargada de hacerme feliz.
Lo sé, porque en este mundo las historias no son escasas, y porque hay algo que me dice que aún no está todo dicho en términos del amor en mi vida.
En algún lugar se encuentra ese hombre que me ayudará a no volver a desconfiar de una sonrisa, ni de una mirada velada. Que me enseñará que la felicidad no siempre cuesta ríos enteros de lágrimas derramadas, engaños ni mentiras. Yo sé, y quiero que lo sepan todos aquellos que alguna vez sufrieron por amor, que en algún lugar de esta enorme tierra se encuentra una persona que es la indicada para cada uno. Sólo tienen que ser pacientes.

Y en mi caso, yo creo y confío plenamente de que no está ni tan lejos en espacio ni tiempo, sólo hace falta que nuestras miradas se unan y así sabremos, tanto él como yo, que ha llegado el momento de volver a vivir sin temor.

viernes, 16 de junio de 2017

28: ¿mi número de la suerte?

Luego de un fatídico último día de veintisiete años, no podía dejar de escribir el día de mi cumpleaños número 28.
Aún no me decido si estoy tecleando una reflexión o descargando toda esa vibra que me persiguió durante el año pasado, provocandome altibajos, desafíos, y sin caer en la depresión, algunas más tristezas que felicidades.
Durante el último año he logrado muchas cosas que me ponen orgullosa, pero también sé que me he ocultado de muchas situaciones que me daban temor, quizás no arrepintiéndome, pero al menos con la siempre fiel duda del "qué hubiera sido si".

Ahora espero que este año sea el comienzo de una nueva etapa llena de energía, que traiga consigo un cambio positivo y me permita mostrar lo mejor de mí misma. Espero que este año sea mi año de la suerte y pueda encontrar todas mis mitades y logre complementar de una vez esa vida hermosa que sé que algún día todos debemos tener.
Porque lo importante es saber qué es lo que uno quiere vivir, cómo quiere vivir y luchar para conseguirlo.
Toda la vida es una cuesta arriba, inevitable, pero es vital no asustarse y seguir caminando, sostenerse de la gente bella que nos rodea y deteniendonos, de vez en cuando, a observar lo lejos que hemos llegado.
Y hoy, con mis recién estrenados 28 años, creo que más allá del dolor y la pena, he llegado a un lugar muy alto. Así que no me queda más que desear muy fuerte y desde lo profundo de mi ser que este nuevo año de vida me ayude a seguir avanzando y a vivir sonriendo sin importar nada más.

domingo, 28 de mayo de 2017

Volar solo abrazado al aire

El viento golpeaba sobre su cara, haciendo bailar su pelo libre detrás de su cabeza. Miró hacia abajo, pero no logró distinguir el piso a sus pies entre las cortinas de niebla. Una gran decisión que estaba pesando sobre sus hombros: saltar al vacío, arriesgarse en pos de una esperanza, o correr hacia atrás, dejándose vencer por el miedo a fracasar.
Su mirada se perdió en el horizonte, mientras sus manos se cerraban en puños apretados. ¿Qué hacer? Veía frente a sí todas las excusas que lo habían alejado de ese momento, hasta ahora. Finalmente, lo había alcanzado el abismo que lo obligaba a no esquivar la realidad. Ya no tenía sentido engañarse, el instante decisivo estaba frente a él. ¿Qué hacer?
Y entre los instantes de dudas, apareció a lo lejos, sobre el borde del horizonte una estrella. La primera estrella de la noche que venía a verlo decidir. Su brillo le pareció lo más bello que había visto, y un calor le llenó el pecho al recordar el brillo de lo que le esperaba si decidía saltar y buscar aquello que tanto anhelaba. 
Fue entonces que su mirada cambió sutilmente, sus puños dejaron de apretarse y sintió como la fatal decisión se iba apoderando de sus músculos, de sus huesos y de toda su alma...

Y saltó.

Con los ojos abiertos y sus brazos en cruz. Saltó a la indeterminada y desconocida realidad donde se escondía su oportunidad. Esa oportunidad de ser feliz, de encontrar aquello que por tanto tiempo estuvo buscando sin darse cuenta.  El viento y la niebla se abrieron paso ante su caída, dibujándole una sonrisa en sus labios. Su caída comenzó a detenerse, se sintió dueño de sus movimientos en el aire y cuando menos lo esperaba, comenzó a volar. Se dirigió hacia la luz que emitía la estrella a lo lejos y tocó el suelo sólo cuando la creyó frente a sus ojos. Dejó tras de sí sus miedos, y se arriesgó a intentar tocarla, mostrarle su veneración. Pero al llegar junto a la estrella descubrió que el brillo era en realidad la luz de la luna reflejándose en una sonrisa, y alcanzaba los ojos de quien estaba frente suyo. Paralizado esperó a que la niebla se despejara, mas cuando vio el origen del brillo sólo pudo caer de rodillas ante esa imagen. Ella se acercó y le rozó con dulzura su cara con el dorso de la mano, acompañando las palabras que él estaba esperando escuchar:
-Por fin llegas, te estaba esperando... Siempre estuve esperando a que me encontraras.

viernes, 26 de mayo de 2017

Cien mariposas es poco

¿Reconoces esa sensación? Es una puntada en la boca del estómago cuando está cerca tuyo, como un aviso de que tu cuerpo te traiciona frente a su mirada, su risa, su presencia. Es la pérdida total de la noción del tiempo, que te ayuda a disfrutar cada momento a su lado, sin saber, sin pensar que ese instante se acabará en algún momento, ni que mañana será un día más...
Solo importa ese segundo en que tu mirada se cruza con sus ojos, en que tu aliento roza su cara y en que tus oídos escuchan su voz. Sólo importa saber que esa persona existe y la haz cruzado en medio de este mundo loco de gente, y aunque el destino sea egoísta, aunque nunca puedas vencer tus miedos, sabes que cada momento que comparten juntos, por más pequeño e insignificante que sea, te enriquece, te ilumina, te ayuda a ser vos mismo sin prejuicios ni quejas. 
Porque esa persona ve lo mejor de vos, o esa sensación es la que tu estómago trata de advertirte. Aunque prefieras engañarte y pensar que las mariposas no existen.

lunes, 22 de mayo de 2017

Para que sirven las historias

Uno diría que las historias sirven para transmitir conocimiento, experiencias, emociones. Pero me gustaría darle una vuelta de tuerca al tema y pensar para que sirven hoy en día, cuando ya está casi todo dicho, cuando Google y YouTube te pueden convertir en un experto del tema menos pensando.
Hoy en que todo está a un clic de distancia, las historias cumplen otro papel, uno más íntimo y vital, diría yo.
Y es que las personas utilizan las historias para desnudarse en cuerpo y alma frente a la multitud, quizás sea por la necesidad (siempre la terrible necesidad) de transmitir los sucesos que creemos que son más importantes y transcendentales de nuestras vidas para sentirnos escuchados en medio de tanto ruido. O tal vez es un fenómeno social que nos expone frente al mundo sin tapujos. O tal vez no.
Hay una posibilidad de que las historias sirvan solamente para llamar la atención de aquella persona en quien pensamos día y noche, para saber si sabe de nuestra existencia y le interesa algo de nuestra persona. Las historias cumplen hoy su papel más importante, buscan unir a dos personas para crear juntos una nueva historia.

lunes, 15 de mayo de 2017

Una semilla

La mañana fresca chocó contra mi rostro sin piedad. Miraba el reloj haciendo cuentas rápidas de los minutos que me quedaban. Caminé deprisa por las calles del barrio, dándome cuenta a cada paso que ese día era aquel que estaba esperando hacia días, semanas incluso.
El día en que un pensamiento arribaría a mi mente y se instalaría allí como una semilla que se aferra a una primavera tardía. Levanté mi cara y mis ojos se transportaron más allá del plano de esta realidad. Vieron mi vida, otras formas de mi vida que podrían haber sido.
Volví a la calle que caminaba, al tiempo que transcurría, pensando qué podía hacer para recuperar el camino, para dejar de sentirme una caminante por inercia para ser una hacedora de senderos nuevos. Y la semilla estalló en un remolino de verdes tallos con radicales ideas como flores. Había llegado el día irremediable en que ya nada podría evitar que fuese aquella persona que tanto anhelé ser: libre de toda cadena, libre de mi sombra, libre por fin.

Las luces del sur

Con un brillo propio, mágico, inspirador, el sur tiene su propia alma.

sábado, 22 de abril de 2017

Duda

Los ojos de Ana estaban vueltos hacia la ventana, pero su mirada ausente no enfocaba nada en particular. Estaba perdida en sus pensamientos, en recuerdos de años de antigüedad. Recuerdos de una época donde las cosas parecían más sencillas. Una lágrima se deslizó desde sus ojos y recorrió su mejilla hasta perderse en el pañuelo que le abrigaba el cuello.
Volvió en si dando una sacudida de cabeza, las dudas la atormentaban de vez en cuando si se detenía mucho en esos recuerdos: ¿Volver atrás? ¿Hacer como si nada hubiera sucedido?...
No, sabía que esa no era la solución, probablemente sólo era buscarse nuevos problemas. Debía aceptar las consecuencias que el tiempo le había mostrado a lo largo del camino que había elegido.
"Es que a veces resulta difícil", pensó, mirando nuevamente hacia la calle por su ventana, y en ese momento escuchó la canción que estaba reproduciéndose en su notebook, que le provocó media sonrisa por la coordinación de la música y sus nublosos pensamientos: "Yo por ateo y racional no tengo a quien rogarle, vos tan insegura que queres cambiar de vida...".
La sonrisa se desvaneció tan rápidamente como había aparecido cuando recordó quién le había hecho escuchar la canción por primera vez. Volvió a mirar los apuntes que tenía sobre la mesa ratona, convenciéndose de que el destino le había hecho su jugada y ella había apostado mal. Era hora de dejar de pensar en sueños inconclusos, de esperar cosas que no iban a pasar. Era hora de tratar de hallar un nuevo camino, ese que le permitiera sentirse segura de que sus pasos no la traicionarían una vez más.

martes, 21 de marzo de 2017

Colores en el viento

Una voz o una sonrisa puede iluminar tanto o más que la luz más potente que puedas encontrar.  Es sólo cuestión de saber apreciar el sentimiento detrás del gesto, los misterios que ocultamos en nuestros ojos, como los colores ocultos en el viento que ansían ser descubiertos.
Hay millones de cosas que no decimos con palabras, que forman parte de nuestro mensaje más importante, aquel que puede cambiar el camino que transitamos si la persona adecuada lo descifra.

lunes, 6 de febrero de 2017

Como comienzo al final

Como las líneas paralelas en el infinito, el comienzo y el final se buscan, se unen y se vuelve parte de una misma cosa.
Es inevitable pensar que para que un comienzo tenga sentido, es necesario que se haya sucedido un final. Ya sea una etapa, ya sea una vida, todo en este universo se compone de estos dos elementos básicos que parecen antagónicos y sin embargo guardan muchas más semejanzas de los que a primera vista se puede imaginar.
Y es precisamente la existencia de uno lo que da razón a la existencia del otro. Un comienzo demarca un punto de inflexión, un nuevo rumbo, un nuevo horizonte que alcanzar. Mientras que el final demarca otra vuelta del camino, un cambio, una despedida de lo que nos acompañaba hasta el momento. Ambos sucesos son marcas que dejan mella en nuestro ser, tanto porque ayudan a entender como evolucionamos y porque nos permite darnos cuenta que hemos podido aprender, ya sea a buscar lo que creemos que nos hará felices, como puede ser aprender a soltar aquello que nos hace mal.
Es gracias a los comienzos y finales que podemos decir que hacemos nuestro camino, que nos permite marcar en nuestro mapa aquellos rincones oscuros del alma que exploramos. En ambos casos, emprender un comienzo como un final, implica un riesgo, implica una aventura, implica un acto de valentía. El comienzo y el final son un acto de fe en nosotros mismos, que están allí, esperando que decidamos por qué camino ir.