jueves, 30 de diciembre de 2010

6 años

Y seguirán siendo muchos más. Es inevitable que el tiempo pase, pero eso no apaga el dolor en los corazones que perdieron parte de su alegría el 30 de diciembre hace 6 años atrás. Eso no calma las pesadillas de los que perdieron la inocencia en medio del humo y los gritos. 6 años no deja de marchitar los sueños de una juventud que se golpeo de frente con la cruda realidad.
Hace 6 años atrás existían la inocente rebeldía del “no importa qué pase”, hoy estamos ahogados en una maraña de miedos e incertidumbres. La vida nos dio un vuelco de 180º y ningún minutero podrá girar contra ello.
Hoy estamos todos de pie, nuevamente frente a lo que vendrá, seguimos parados y levantando la mano para que la justicia sea real, para que no existan más sitios de duelo en la ciudad ni en el país. Que ya no se permita poner en riesgo la vida.
Las cárceles no son suficientes, el hierro frío apaga las llamas de nuestro duelo.
Hoy, nuevamente, estamos luchando para que la sociedad sea consciente y nunca, pero nunca más, perdamos tanto ángeles por la imprudencia.

"Y que nunca, pero nunca se repita..."
~Salta la banca


30.12.04 - 30.12.05 - 30.12.06 - 30.12.07 - 30.12.08 - 30.12.09 - 30.12.10

lunes, 13 de diciembre de 2010

Sin saber cómo ni por qué

No lo entiendo, realmente no lo entiendo. No fuiste más que un leve soplo en esta tempestad que llamo vida. No tuviste tanto protagonismo como otros que te antecedieron o te precidieron después. Sin embargo, es a vos a quién elige mi sueño para hacerme estremecer. No logro olvidarte por más sencillo que me resulte. Has cobrado un significado más profundo que tu propia mirada. Te has convertido en algo mucho más especial de lo me esperaba.
En su momento, perdí la partida. Y ahora esta vida no me tira buenas cartas, pero en otra vida, espero volverte a ver.


domingo, 12 de diciembre de 2010

Lo perdimos todo

Nos confiamos que el mundo era demasiado extenso, que no tendríamos por qué preocuparnos si estábamos dispuestos a intentarlo. Pero una dura realidad nos golpeó de frente. Tuvimos que admitir que no sabíamos todo lo que creíamos saber. Perdimos la inocencia por el miedo de perder.
Y ahora hay que vagar por estas calles sin saber dónde nos espera una nueva crueldad, o si ese guiño es en realidad la puerta a nuestra felicidad. Nos volvieron desconfiados, mudos los gritos que se agolpan en nuestra garganta. Ahora ya no hay más zapatos que nos protejan los pies. Perdimos la inocencia, cansados de temer.
Duelen las ampollas que coparon nuestra alma. Tiemblan las piernas de tanto caminar, el frío nos tirita cada poro de la piel. Y tira para abajo la pena, hasta que nuestras rodillas flanqueen o hasta que de cara al barro deseemos la muerte. Perdimos todo lo que no motivaba o nos aferraba a festejar. Ahora no nos dejaron más que un vacío en el espíritu que cuesta rellenar.
Perdimos todo lo que creímos bello alguna vez, que creímos nuestro alguna vez. Lo perdimos, puede ser.
Lo que no se dieron cuenta es que vemos la luz al final del túnel… Ahora el recuperar lo perdido nos alienta a continuar, a seguir luchando hasta el final.

sábado, 11 de diciembre de 2010

100 veces no debo

No debo pensar que hay justificaciones para todo lo que sucede. No debo pensar que es mi culpa. No debe afectarme nada de esto.
No debiste haberte cruzado en mi camino.
No debí haberte mirado siquiera.
No debimos haber dejado que pasara nada de lo que pasó.

Ahora lo único que deberías hacer es desaparecer definitivamente de mi vida.
Yo debería borrar cada una de tus marcas, no dejar rastro de tu existencia.
No debo volver a amarte nunca en mi maldita vida.


No debo, no debo, no debo recordarte nunca más.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un paso más...

Llegó a la bifurcación antes de lo previsto. Se detuvo en seco, tomado por sorpresa, ante los dos caminos en que se abría la ruta. ¿Hacia dónde tomar? Ambos horizontes eran gemelos, pero algo en ellos debía ser distinto, sino no existirían dos caminos.
A lo lejos, para su izquierda, un bosque se sumía en tinieblas. Mientras que, a su derecha, otro bosque terminaba de consumir el anaranjado sol final. Tenia que elegir alguno de sus dos caminos, o quedarse ahí por el resto de la eternidad. La responsabilidad de su decisión, el saber que su destino se vería para siempre afectado por esa elección, le hacía temblar las piernas.
Decisión crucial.
Derecha.
Izquierda.
O no avanzar más.
Retroceder no era una opción, volver atrás no estaba dentro de sus posibilidades. Respiró hondo y tomando todas sus fuerzas en sus pies, miró hacia ambos horizontes: la luz o la oscuridad... O el interminable limbo estático.
Cerró los ojos y comenzó a caminar, seguir al Sol, hasta el último rincón de esta tierra, le hizo tomar el camino de la derecha, la luz, la verdad. Despojó su futuro de toda falsedad.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Buscando en la basura

¿Cómo hago para que entiendas que me duele perderte, que no puedo contener las lágrimas al pensar que nunca más te voy a ver? No, no hay manera. No puedo seguir estando a tu lado sin tenerte. Me duele, me mata no poder besarte. Ya no puedo controlar a mis labios, ya no puedo controlar a mis sueños, ya no puedo contenerme. Ya no puedo seguir engañándome a mí misma, te quiero… Te quiero cada día más y no puedo dejar de quererte con el alma y cuerpo.

17/Agosto/2010

martes, 2 de noviembre de 2010

Ana y Juan IV


Sus latidos se aceleraban con cada tono del teléfono. Cuando escuchó su voz al otro lado de la línea se le fueron de la cabeza todas las palabras que había pensado en decirle. Todo era en vano, las quejas no iban a servir para nada. Ante la insistencia del interlocutor no tuvo otra opción que improvisar:- Hola, sí. Llamo para averiguar por un equipo que tenes publicado en la web...
La conversación fue absurda, y ante cada palabra que le respondían, su corazón se iba adoleciendo. No lo había reconocido, y finalmente, cuando la charla terminó, se dejó caer en el sillón completamente abatido.
A pesar de la rabia, no podía llorar. Se resignó a que ya no podía decir más nada, no podía hacer ningún reclamo. El tiempo se terminó, y ella no iba a dar ningún paso en dirección al pasado. Y él tampoco quería eso. Simplemente quería decirle que aunque lo haya decidido, aunque tenía la seguridad que saber de ella le haría mal y no podría controlar sus sentimientos, a pesar de todo lo malo de seguir con esa relación obsesiva y enfermiza, él siempre iba a amarla. Parecía un juramento estúpido y se imaginaba la cara que le pondría si se lo dijera finalmente, pero era la realidad. Esa era su manera de amar... Y ella no lo había entendido. Las imágenes se agolparon en su memoria, cada beso, cada instante compartido. Todo le costaba un gran peso en sus recuerdos. ¿Cómo olvidar un amor tan fuertemente sentido? ¿Cómo olvidar esa sensación de electricidad en los huesos? Aún le era imposible, aún se planteaba tirar su orgullo y dignidad por la borda y volver todo atrás. Pero sabía que no era la mejor opción, habían tenido su oportunidad y la habían malgastado. El destino así lo había querido desde un principio y el luchar contra el mismo no le había resultado.
Una voz en la cabeza de Juan le susurró: "nadie dijo que iba a ser fácil..." Y lo entendió, no era una cuestión de facilidad, sino de entendimiento. Cuando finalmente entendiera que había dado todo de sí porque las cosas funcionaran, podría dejarla ir de su presente y atesorar esos recuerdos del pasado sin que lo torturaran.

domingo, 31 de octubre de 2010

Reflexión 24va.

El problema no es que cueste ser feliz, ni siquiera que haya que atravesar un océano de lágrimas para llegar a un paraíso de tranquilidad.
El problema no se funda en que todo en la vida hay que pagarlo, ni tampoco en que muchas veces el destino cobra por adelantando.
El quid de la cuestión es que muchas veces nos cegamos, hartos de ver los malos momentos, que cuando las cosas buenas suceden, se nos pasan por alto.
Ahí es cuando estamos complicados.

domingo, 24 de octubre de 2010

Inicio de algo mejor, segundo avance

Santiago casi no podía creer su buena estrella al ver como se abrían las ventanas del segundo piso y su musa se asomaba al balcón. Había pasado más de una hora desde que llegó a ese lugar, siguiéndola. Por suerte, ella no se había percatado de su presencia, y hasta el momento nadie parecía preocupado por él. Se había sentado en la puerta de un negocio cerrado; si alguien hubiera pasado por ahí, supondría que estaba esperando a alguien. "Y no es tan errada la conclusión", se rió para sus adentro. No había nadie en la calle, la gente se refugiaba en sus casas a penas caía el sol. Santiago se levantó del piso y encaró para su casa, había conseguido dar un gran paso: Ya sabía dónde vivía la mujer de su dibujo...

Sigo buscando las palabras adecuadas para darle forma a esta historia.

sábado, 23 de octubre de 2010

Te lo agradezco, pero no

No sabía como decirlo. Estaba frente a mí, mirandome con esos ojos de cachorro mojado, llenandome de culpa por tener que ponernos en esa situación. Ambos sabíamos que la cosa no daba para más, que todo lo pasado había desembocado finalmente en el mar interminable de lágrimas y sal. Y yo no quería ahogarme.
Me quedé pensando las palabras, a medida que la conversación se arrastraba sobre preguntas cerradas e inconexas. El momento se volvía aspero y sin sentido. Poco a poco, se fue formando la atmosfera, cargada de ese malestar preliminar a las noticias tristes. Se hizo el silencio previo a la tormenta.
Cuando levanté la mirada, me encontré con una expresión de resignación, que no se condecía con las palabras de seguridad que salían de su boca: de que podíamos solucionar las cosas olvidandonos de ciertos hechos que habían pasado. En lo más profundo de su ser sabía que esto era culpa de los dos; que no había sido la única en tomar las decisiones que nos llevaron al punto de decirnos adiós.
Finalmente me levanté de la mesa, con el peso de mis palabras colgando de mis piernas. Parte de mí quería quedarse ahí, hacer lo imposible por remontar el barrilete en la tempestad, pero ya no había más chances en este tiempo. Ya se acabaron los intentos disponibles.
Lo miré por última vez y seguía ahí la misma expresión de resignación. Me fui lo más rápido que pude, huí de esa mirada, que tan bien me conocía, antes de caer nuevamente en el abismo de mi perdición. Nunca dejaré de quererlo, de eso estaba segura, pero había llegado el momento de comenzar a buscar mi propio rumbo... De encontrar aquello que me diera más felicidad que ganas de llorar.

jueves, 21 de octubre de 2010

Homenaje

Yo sé que, para vos, la culpa fue de la fatalidad. Mía primero, y después de la fatalidad. Claro; es fácil sentirte dueña de la verdad mirando las cosas desde una perspectiva definitiva. Pero no es el caso, no es mi caso. Hay dias enque me asfixia la necesidad de tenerte enfrente, de que me escuches aunque sea a la fuerza, hasta que termine de decirte lo que tengo para decir. Si tanto confias en tu manera de ver lo que pasó, ¿por qué no escucharme, aunque ya sea demasiado tarde, como sabemos de sobra los dos?
Puras mentiras, Juan Forn.-

viernes, 15 de octubre de 2010

Y va

Como espuma que flota entre los restos de ola sobre la arena, siento levitar cada célula de mi cuerpo en sintonía con el vibrar el suelo. Busco ondas hipnóticas que favorezcan el esclarecimiento de tal sensación sedante.
No existe, no hay explicaciones ni motivos aparentes para sentir algo distinto a lo que se siente siempre. No se encuentran circunstancias que ameriten este bienestar significativo de mi ser. Simplemente es la calma, claridad de los pensamientos que no se dejan entrever a primera vista. Algo está en equilibrio, algo se aferró fuertemente a su fundamento. Hay alguna parte de mí que ya ha encontrado el paraíso.
¡Qué bueno! Eso significa que tarde o temprano lo que falta de mí, también, ha de llegar.

sábado, 25 de septiembre de 2010

El colmo

Escuchando una canción de hace unos años atrás, viendo fotografías que alguna vez supe sacar y dándome cuenta que dejo pasar los días como agua que corre hacia el mar, gira mi cabeza, me mareo, y vuelvo a girar. Busco excusas que no aparecerán.
Intento explicarme, explicarles, encontrar las razones para que las cosas parezcan estáticas en medio de tanto movimiento.
La evolución no está haciendo lo necesario. Estancada en un hoyo que sé que no es tan profundo, pero igual me dejo sujetar.
Tienen razón, el problema soy yo... Así que yo misma debería transformarme en la solución.
Lo haré, y volveré cuando lo haya logrado.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Amor, amor

Es un sentimiento que le ha robado varias lágrimas a mis ojos y noches a mi sueño. Un par de veces me ha dolido el alma y cuerpo por amores que no fueron buenos. Sin embago, no puedo negar que me encataría volver a sentir amor. Ese amor puro y traslúcido que me da una razón de levantarme cada día de la cama, que me provoca una alegría inmensurable, infinita de ver unos ojos brillar, los labios sonreír, las manos acariciar.
El amor como el óxigeno que respiro, la sangre que recorre mis venas, la esencia misma que me hace vivir con un motivo para seguir luchandola.
Es algo que en mil palabras no lo podría describir, es un sentimiento que por más penas que me haya cobrado seguiré buscando a quién me lo haga sentir. Porque ni la más larga condena que me pueda costar me amedrentaría de conseguir ese instante de genuina felicidad.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Todos los finales son el mismo repetido

Se sacó los lentes y se frotó suavemente el entrecejo, intentando mitigar el dolor en su sien. Hacía rato que le dolía la cabeza y el tener que pasar varias horas frente a la radiación de la computadora sólo contribuía a que aumentara el malestar.
Sara se recostó un instante en el sillón, en un intento no muy logrado de relajar su cuerpo. Tenía sueño y el haber saciado con ansias su hambre ahora la hacía sentir una enorme roca. Por dos segundos se preguntó hacia dónde la hubiera llevado una personalidad y autoestima denigrados en momentos como esos. Conocía las consecuencias de no tener suficiente voluntad, y aberraba los extremos a los que se podía llegar. Pero, lamentablemente, esos dos segundos no le fueron reconfortantes, el sabor amargo de recuerdos que creía perdidos le acrecentó el palpito en su cabeza.
Fue a la cocina en busca de un vaso de agua. Miró por la ventana del lavadero hacia el pulmón de su manzana... A lo lejos podía verse el río oscureciéndose con la llegada de la noche. Derrepente todo el malestar se extinguió, como si la contemplación de la inmensidad hubiera asustado a sus demonios torturadores. No era nada, simplemente un soplo en una tormenta de viento.
Y así volvió a su computadora y a la pila de cosas que aún le quedaban por hacer, pensando que si había sobrevivido hasta hoy, lograría llegar al día siguiente.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La contaminación del mundo

Sonrisas falsas pasean por la calle, deslumbran con un brillo vulgar que quita todo encanto al más preciado acto humano. Ya no es gente sino espectros aquellos que cruzan en rojo las calles de la ciudad, aquellos que miran para otro lado al caerse alguien al piso por tropezar. Asquerosa alegría ficticia que no logra divertir ni al más iluso.
Todo resulta una copia barata de una realidad que no existió jamás. Los cuentos de hadas que intentaron instaurar una utópica visión de libertad ya no sirven para silenciar el llanto de los pequeños espectros que gritan pidiendo más sangre que beber.
Es una oscura, hasta morbosa imagen de una sociedad consumida por su propio egoísmo, su propio deseo de progresar a toda costa, a costa misma del otro.
Es una imagen completamente desesperanzada de que las cosas no cambiaron, no cambian y probablemente tampoco cambiarán en un futuro, dando paso a la más cruda resignación de caminar entre espectros, zombies, seres sin alma que no reparan en el dolor ajeno, en la necesidad de una mano que consuele, que considere un instante lo que al otro le pasa. Es una visión devastadora, cruel e insalvable.
Sin embargo, aún hay gente que mantiene esta mirada como única posible. Está en nosotros hacer algo para que esa gente sean las menos y poder demostrar que existe la posibilidad de hacer de este mundo contaminado por los sentimientos egoístas algo mejor.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

CCXXIV

Tu nombre me suena a hierba, dejándose arrastrar por el viento de primavera.
Tu boca me sabe a tierra fértil, por la cual me encantaría recorrer ida y vuelta.
Tus manos cual ráfagas de viento se enredan en mi pelo, juegan con él.
Y tus ojos... Esos ojos que miran con la certeza de saber qué es lo que quieren.
Todo tu ser es naturalmente atrayente, naturalmente encantador.
Tan sólo tu presencia hace que las nubes se corran y brille en mi día el Sol.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Reflexión 23va: Deseos de cosas imposibles

...pero pase lo que pase, y que otro me acompañe, en silencio te querré tan sólo a ti.

Hay días en lo que no me daba cuenta que las horas pasaban, las palabras cruzaban el aire que rodeaba mi ser. Pura inocencia de una mente desbocada corriendo por el mundo en libertad. Me sentía viva a pesar de que tenía entablada el alma por completo. Sinceramente me olvidé de todo lo que había ocurrido, de las cicatrices que se estaban curando. Mi mente prefirió fingir que todo lo ocurrido en los últimos años fue un sueño y que ya había acabado.
Pero hay días como hoy en que extraño su calor, extraño su mirada escrutando mi rostro, sus palabras dando vueltas con las mías por largas horas. Es un día en que caigo en la realidad de que lo extraño demasiado como para olvidar de pronto. Lo quiero demasiado para borrarlo de un saque. Es que los amores que matan nunca mueren, dice Sabina.
Y desearía tener un instante más, besarlo hasta el cansancio y entonces sí dejarle ir. Quisiera poder saciar esta sed de su piel. Simplemente para dejar en claro que entrego cuerpo y alma, todo mi ser a quién me enamore. Sin embargo sé que eso no va a suceder, pero ¿quién controla los deseos? ¿Quién le dice a mi corazón que tiene que pedir algo a cambio por entregarse completo?

prometo decirle amor mío al primero que no me haga daño...

domingo, 29 de agosto de 2010

Los olvidados

Las nubes pasaron por el cielo sin dar cuenta de que el día ya no distinguía entre la luz del sol o la penumbra de la noche. Ajenas a las percepciones de los individuos habitantes de la tierra cubrían el firmamento con un velo de agua y sombras.
Por los caminos kilómetros abajo vagabundeaban seres sin sentido, sin forma ni sentimientos que se pudieran apreciar. Los olvidados les llamaban, abstracciones de una idea nunca generalizada. Incomprendidos, solitarios y absortos de lo que sucedía a su alrededor.
La gente los esquivaba, las plantas alejaban sus raíces del suelo que pisaban. Para su suerte, su propia ignorancia los alejaba de la sensación de exclusión. Nada importaba, nada era lo que parecía ser.
Los olvidados son formas fantasmagóricas que caminaban por los caminos cubiertos de nubes, eran los vestigios de seres luminosos y alegres, son aquellos que se olvidaron de sus sentimientos.

jueves, 19 de agosto de 2010

Calambres en el alma

Hasta que crucé el umbral de mi puerta contuve las lágrimas. No quería que el mundo me viera llorar. No podía soportar sentirme más estúpida, ingenua e infantil. Tengo destruida el alma, me duele el cuerpo y me siento para la mierda. Es infernal saber que se acabó, que ya está, que los puntos finales se inventaron para momentos como estos.
Y hacía años que no sentía tanto dolor, que nada me partía el alma como irme en estos momentos. Tengo clavado mi propio puñal en el corazón. No voy a ser tan ilusa como para echarte la culpa a vos de todo lo que siento. Yo me estoy poniendo en el lugar que estoy, lo sé, pero necesito sacarme de adentro todas estas lágrimas, todo esta angustia que me da saber que te perdí. Que no tuve lo necesario para conservarte, que cerré la puerta tras de mí.
Ahora nuestra historia no es más que otro recuerdo perdido en medio del olvido.


Y lo que más me duele de todo esto es que te amo y nunca te lo pude decir.

lunes, 16 de agosto de 2010

Reflexión 22va.

Es curioso cómo podemos cambiar de un momento a otro. Si, así de llano. Particularmente me he dado cuenta que he sido muchas mujeres en una sola, diferente según quién me volviera loca en el momento. He sido una niña dulce, tierna, tranquila; una pendeja extrovertida y bastante cara-rota… He sido una yegua sin ningún tipo de inhibición ante diferentes experiencias. Una adolescente sin tapujos, con libertad absoluta. Una rollinga copada. Una joven profesional, que busca estabilidad en su futuro.
He sido varias que ya casi no recuerdo cuál de todas ellas fue la más genuina. Y ahora, sentada frente a mi notebook, fumando tranquilamente uno de mis camel, escuchando héroes del silencio, a medio vestir para dormir me reconozco en el aire que respiro, en el vibrar de la música en mis oídos, en estas palabras que escribo. Caigo en la cuenta que me adapté a lo que cada hombre esperó de mí, ellos conocieron a alguien que querían conocer. Ninguno de ellos, creo yo, ha podido desnudarme el alma. Ninguno ha llegado a saber qué carajo es lo que pasaba por mi cabeza. Pocos han sabido del escalofrío que recorre mi espalda cuando un beso estuvo bien dado; mucho menos han llegado a saber que me he pasado la noche en vela pensando en las pocas horas que faltaban para volver a verlos.
Sólo hubo una vez que me animé a ser franca en tal sentido. No me fue muy bien en ese caso tampoco. Y todo esto se me está pasando por la cabeza a raíz de un simple interrogante: ¿Será que porque nunca me dejé ser tal como soy, todos mis rayes unos tras de otro que no he logrado (según parece) enamorarlos?
Es una pregunta rara, lo sé… Pero me extraña a mi misma saberme reservada en realidad.

sábado, 14 de agosto de 2010

No sé por qué

Hace tiempo que te aleje de mi vida, que son otros los labios que me nombran, otra la mirada que me cuida al dormir.
Ya no te sueño cada noche, no espero verte al doblar en cada esquina, no espero escuchar tu voz en el teléfono. Ya todo es diferente, hace tiempo que no te dedico mis palabras, que me dejo rodear por otros brazos, me dejo besar por otros labios.
No atino a decir cuando fue que comencé a olvidarte, que se ha borrado tu perfume en mi piel, sin embargo, hay algo que está incomodándome y es que es a pesar de todo hoy, sólo por hoy, es a vos a quién quisiera ver.

lunes, 9 de agosto de 2010

Inicio de algo mejor

"...Gina se quedó contemplando la pared, absorta en la marca que había quedado de tantos años colgado el portaretrato en ese rincón. Parecía verlo ahí, invisible pero cierto: la sonrisa medio dormida, el sol mañanero jugando con sus sombras; el aire agitando su cabello. Todo era tan real, todo resultó tan trágico. Nada volvería a dar tanta luz como su mirada... Sin embargo, también había creído que nada volvería a darle el motivo de sonreír otra vez, y se había equivocado. Tal vez, sólo tal vez, finalmente habría encontrado la cura para sus cicatrices en el alma."


Tengo menos tiempo libre, pero aún así pienso terminar este proyecto.

jueves, 29 de julio de 2010

Se cerraron las apuestas

Es raro, el día transcurre como si nada. Es como si nunca hubieses existido. Parece que el mundo se tragó todo este tiempo intermedio, que he despertado de un largo sueño. Apareciste un 28 de Julio y el mismo día tres años después te vas.
Te vas y no sé si quiero volver a verte, no sé si podría aguantar otros tres años de espera continua, de vivencias medias de una vida que sólo quiere ser de tu propiedad. No podría seguir negando que me hace mal verte lejos, no poder abrazarte por las noches mientras dormís, no darte un beso al despertar. Ya no me alcanza con ser la amiga incondicional, con las migajas que puedes llegar a darme cuando se te da la gana. Necesito saber que todo esto va para algún lado, que estar con vos implique que vos también estés conmigo; poder ser todo lo que necesites y que seas vos lo que necesito. No me sirve regalarte mi corazón para que lo destroces como ayer. Basta, definitivamente basta. Necesito algo concreto o nada. No puedo seguir ocultado todo lo que siento por vos.
Tiré mi última carta sobre la mesa, no tengo más para darte que todo lo que soy, así ya no puedo jugar…

domingo, 25 de julio de 2010

Fósiles

Descubro la tierra que tapan los restos, encuentro varios, cientos, miles de dibujos prehistóricos, prevalecientes en el tiempo que ha pasado desde el ayer al hoy. Formas indiferentes a los análisis antropológicos que nos esmeremos en hacer. ¿Qué sentido tiene reveer lo que ya ha sucedido? ¿Qué hacer cuando se descubra que la historia no es feliz? No se podrán borrar los malos recuerdos, las heridas que aún cicatrizadas duelen al tocarlas de cerca. Los jeroglificos que quedaron marcados, ocultos bajo tierra, no dejan de existir porque el tiempo se olvide de ellos.

Y aunque el pasado no se borre, es hoy y ahora que quiero disfrutarte, olvidar las malas historias y saber que estás aquí para ayudarme a narrar un final feliz.

sábado, 17 de julio de 2010

Obsesión

Dicen que se llama obsesión, soñar con tu rostro día y noche, a cada instante que se pasa. Pensar en que te voy a encontrar a cada vuelta de la esquina, y mi corazón se va a detener para guardar ese instante preciado en lo más interno de mi ser, la piel se me va a estremecer y poner de gallina. Que mi olfato se vuelva más fino para poder distinguir tu aroma a kilómetros, y sentirte cerca mío aunque la distancia nos separe. Dicen que es insano regalarte el cuerpo y alma sin que te enteres siquiera, negarles los besos a otros para que el sabor de tus labios se mantenga intacto en mi boca. Me dicen y aseguran los expertos que es una enfermedad, que me lastima, me condena y me hace enloquecer, una obsesión que debe perecer para volver a tener el control de mi vida y seguir adelante... Dicen que es obsesión haberte dado mi amor firmando un poder general para otorgarte todo los derechos sobre él... Y sí, creo que ellos tienen razón, pero anda a explicárselo a mi corazón, que late más fuerte al escuchar tu nombre, a mi vientre que aún extraña el rose de tu piel, a mi pelo que ya no se ondula entre tus dedos... Anda a explicárselo a ellos que ya todo se acabó.

martes, 13 de julio de 2010

Por la cornisa

Estamos rondando las cornisas de las ilusiones, buscando en el borde una línea invisible que se extienda al más allá. Estamos soñando con viajar por los aires en búsqueda de una isla flotante, llena de animales exóticos y plantas tropicales.
Estamos ahí, caminando como en la cuerda floja, mirando a los costados y sosteniéndonos de las nubes. Estamos esperando que de un instante a otro el cielo se parta en mil pedazos, trozos de celeste cayendo hacia el vacío, y de un trampolín gigante daremos salto a otro mundo.

domingo, 27 de junio de 2010

Reflexión 21va.

Me jugué varias cartas, dejé deschavetados algunos remaches y casi que se me caen las paredes al piso dejándome al descubierto ¿Por qué? "No tiene que ser" me repito una y otra vez, "No le interesaba, ya me lo veía venir", aparece luego en el hilo de pensamiento. Pero ya estoy algo cansada de esos argumentos... Aquí aparece el "qué hubiera sido si..." No hubiera sido nada, lo sé. Mejor dicho, nunca sabré las posibles consecuencias de mis actos no actuados. Sólo sé que ya hice lo que consideré mejor en el momento, bien o mal, ya sucedió. Ahora me viene a la mente el diálogo de una película: "Para mi vivimos la vida con la ilusión de que es un evento en vivo, pero en realidad yo creo que es en diferido..."
Sí, lo busqué, porque imposible describirlo mejor. ¿Cómo se articula con lo anterior? Las cosas pasan como tienen que pasar, por algo hice lo que hice, lo que dije o lo que sea... Yo tenía mis opciones y escogí una de ellas. Ahora mejor poner la frente en alto y afrontar las consecuencias.

lunes, 21 de junio de 2010

¿Cómo?

¿Cómo se hace para olvidar a alguien que no se quiere olvidar? La continua lucha entre el tener y el querer, el deber y el deseo... Una guerra que se libra dentro de uno sin poder hacer mucho para calmar las aguas.
Una parte de mi se niega a olvidar ciertos besos, ciertas caricias, algunas palabras. No resulta fácil resignar los buenos recuerdos a la realidad de que nada de eso sigue en vida hoy. Haber puesto un punto final no quiere decir que no haya anotaciones sueltas por los márgenes de las hojas.
¿Cómo puedo hacer para olvidar a una persona que me ha dejado sus marcas muy a mi pesar? ¿Cómo hago para poder desenfocarme de una vez por todas?
Yo sé que tengo que olvidarte... la cuestión es llegar a querer olvidarte.

Aunque, pensandolo un instante lo sé: Sé que no eres para mí.

sábado, 29 de mayo de 2010

¿Para qué volver?

No soy la mujer perfecta, eso es definitivo. Mis defectos sobrepasan mis talones, pero no atan mis pies. Soy un poco ansiosa, definitivamente insegura en muchas cosas y aún así sé qué quiero en mi vida, hacia donde se dirigen mis caminos y cuáles son las cosas no negociables.
No tengo un cuerpo perfecto, soy lo más normal que existe en el mundo, como yo habrá miles de mujeres por ahí caminado, pero sigo siendo una entre todas ellas. Tampoco soy la más inteligente con la que te puedas cruzar, hay muchas otras personas a las cuales admiro por su cultura e ingenio, y estoy realmente orgullosa de poder ser menos porque significa que todavía tengo mucho por aprender, mucho por conocer y la posibilidad de sorprenderme ante un sinfín de experiencias.
Es más que claro que mi pasiones están definidas y que sigo siendo una sucesión de capas que hay que ir sacando para descubrir mi verdadero ser. Mis palabras me tapan, ocultan muchos de mis sentimientos, pero mi mirada es lo suficientemente despierta para involucrarse en tu piel, para encontrar esos detalles que siempre buscaste disimular.
Y no puedes negar que mis manos han logrado encender el deseo en tu piel. No me jacto de diosa afrodita, pero sé entregar el cuerpo y alma a quién creo que lo merezca.
Podría seguir toda la noche enumerando mis miles de defectos y las pocas virtudes que sé portar, gastar palabras en metáforas vacías que se resumen en una sola frase: A pesar de todo, soy la mujer de tu vida. Quieras creerlo o no.


Es una lástima que me hayas dejado ir.-

martes, 25 de mayo de 2010

"Oportuncrisis"

Crisis. Crisis… ¿Cuántas crisis vivimos en nuestra vida? Es una pregunta que me da vuelta en la cabeza durante este último tiempo. Hay veces que me pareciera que la crisis es eterna, que nunca termina… simplemente se vuelve cotidiana hasta que ya no percibimos la diferencia entre lo que era estable y lo caótico. O tal vez, sucede que a cada instante se desata una nueva crisis. A cada movimiento de la aguja del reloj las cosas cambian de un lado a otro, todo se mantiene en movimiento sin dar tiempo a acostumbrarnos a los cambios.
Ya ni sé qué parte de mi vida da muestra de estabilidad y cuál de crisis, como si el reloj de arena se hiciera interminablemente largo, pasando de un receptáculo al otro constantemente. Es más, me animaría a afirmar que ya no es arena sino agua lo que lo recorre, precipitada de una cuenca a la otra, volviendo al tiempo inútil ante su velocidad inusitada.
Se hace aún más fuerte la sensación que ya me encuentro sumergida dentro de esa caída continua de agua, como si nadara entre las corrientes de las cataratas de la Garganta del Diablo. Estoy nadando por las aguas del infierno, viendo al universo entero tan sólo dentro de esa garganta de agua y fuego que me lleva cada vez más al Sur, más abajo… ¿O más al norte?, ya los sentidos se me han mareado y no sé dónde está el arriba y dónde el abajo. Caigo, nado, caigo, me sumerjo en el fuego helado del reloj infinito que me lleva a dar un paseo por la historia del mundo: Crisis. El mundo se resume a una sucesión de crisis que se acoplan por medio de períodos de estabilidad fantasiosa.
Fantasiosa porque no es real, porque los que las habitaron no acordaron un solo instante de paz común, cada uno por su lado, luchando por recuperar sus estabilidades, que provoca un cambio en el que vive al lado. Uno en paz, otro en guerra. El mundo está compuesto por un collage de situaciones individuales, de crisis que se convierten en oportunidades de conocer nuevos paisajes, y así...
Y así comprendo, mientras nado corriente arriba para volver a ese punto en que comencé a escribir todo esto, que la crisis es la oportunidad mirada desde la resistencia al cambio. Mi vida está llena de crisis, me atoran en estos momentos… Y sólo puedo pensar en qué orilla irán a dejarme para poder conocer nuevos mundo inexplorados de oportunidades.

domingo, 23 de mayo de 2010

Desvelada...

Me hallé a mitad de la noche estremecida, toda sudada, luego de un sueño que me obligó a despertar abruptamente. No recuerdo como empezó, pero finalmente me encontré cara a cara con unos ojos claros, cuya mirada desafiante me amenazaba. Vi claramente, y aún lo recuerdo, un rostro, un cuerpo, una voz. Nunca me había sucedido soñar con tal intensidad con alguien completamente desconocido. Creo, no me animo a afirmar nada en este mundo de realidades no tan reales, no haberme cruzado nunca con este personaje masculino, alto e imponente que se me presentó en el sueño. Aunque los psicólogos me dirán que probablemente alguien es esa persona y que de algún lugar he de conocerla, mantengo mi postura de no haberla visto en mi vida. Pero qué real parecía: Un hombre alto, rubio, ojos celestes y buzo azul, los pantalones bien podían ser de jean u otro material oscuro; aparecía en mi sueño saltando por el techo de la casa, candidato a ser culpado de ladrón. El encuentro sucede en un patio, luego de aprietes poco claros, termina amenazándome con una navaja. Aquella persona desconocida busca mi muerte como defensa y huida. Ahí despierto... Ya no puedo resistir ese sueño, y ahora no puedo dormir, recordando esa extraño que tan vívidamente he visto en mis sueños. ¿Es acaso la cara de la muerte lo que me ha dado tanto terror?

domingo, 16 de mayo de 2010

CCVI

Estaba el soñador sentado en el borde del banco, mirando el oeste que se abría detrás de las hamacas. Su mente navegaba entre las nubes rosadas del poniente que se desataba a sus espaldas, imaginando que un barco de oro y plata, cuyo capitán barbudo sonreía a medida que manejaba el timón, lo llevaba lejos de toda tierra conocida. Desde las nubes podría observar hacia donde iban esas calles interminables que nunca se animaba a tomar, cómo eran los colectivos desde arriba, los edificios como si fueran castillitos de arena. Soñaba y disfrutaba poder ver las copas de los árboles cubriendo las plazas, dejando apenas vislumbrar algún que otro caño amarillo de algún tobogán. Lo fascinaba encontrar los juguetes perdidos en los techos de teja de los vecinos. Sería un héroe si consiguera juntarlos a todos y volverlos a sus dueños. Casi podía escuchar los agradecimientos de aquellos niños: "Ayyy, mi pelota favorita, pensé que nunca más podría meter un gol con ella"; "Lili, pensé que no te volvería a ver, no dejaré que mi hermana te vuelva a tocar"... Sí, realmente sería el héroe de la cuadra, y todo gracias a ese barco de oro y plata, que lo haría volar por todo el vecindario y mucho más allá.
Y fue en ese momento en que una idea fugaz cruzó corriendo su cabeza soñadora: él no sólo sería el héroe de la cuadra, del barrio ni siquiera de la localidad... Sino que si lograra volar mucho más allá, incluso cruzando el océano, podría rescatar los muñecos de todos los niños del mundo... Sería como un Papá noel, pero más moderno. Sí, que lindo sería poder justiciar a todos esos pequeños que fueron robados por los bravucones del colegio o del barrio, o incluso por sus hermanos envidiosos. Él sería el nuevo Santa Claus. Sí, hermoso panorama podía apreciar... Sería ideal.

Cuando despertó de su sueño despierto, vio que la noche ya caía sobre la plaza. Volvió a su casa caminando mientras pensaba dónde podría conseguir aquel maravilloso barco que sería su vía de escape hacia un futuro de gloria.

lunes, 10 de mayo de 2010

El soñador

Desde su infancia se había acostumbrado a mirar el movimiento de las copas de los árboles con especial interés. Paseaba por la calle con la mirada perdida en el horizonte. Al hablar con él, se lo notaba lejano, perdido en un mundo de lingüística y significantes. Si no fuera porque desde que era pequeño e inocente tenía esa mirada que veía más allá de la piel, muchos habrían pensado que se había perdido en costumbres enviciantes.
Ahora, siendo un adulto responsable, trabaja, se mantiene, se relaciona con todos como cualquier otra persona que camina por la ciudad, pero su mirada sigue ida, distraída de las cosas más triviales de la vida cotidiana. Es que él es un soñador empedernido. Se pasa el tiempo pensando y repensando mil versiones de todas las historias que alguien quisiera contar. Finales felices, finales inesperados, finales fatales. Todos los tipos y colores pasan por su cabeza. Mira entre las hojas las palabras, como escritas por un fantasma, que le narran la biografía del mundo en el que vive.
Él vive soñando un mundo distinto, un mundo mejor, un mundo ideal.
Se pasa tanto tiempo soñando con la utopía que se olvida que se está perdiendo de vivir el mundo real.

sábado, 8 de mayo de 2010

Memorias

La espada oxidada descansaba a la sombra de un viejo árbol, lleno de memorias, recuerdos de días de gloria y esplendor. Por eso la espada había elegido descansar allí, junto a la grandeza que una vez la magnificó, empuñada por grandes héroes, místicos seres únicos de luz blanca. Allí cayó cuando el último rey pereció en batalla. Exiliada de su lugar en la empuñadura de honor, se escondió en el bosque, junto a ese árbol que guardaba la historia de todo el mundo; sus raíces profundas llegaban a las mismas entrañas de la tierra.
La espada yace allí, rememorando en compañía del árbol todas sus guerras ganadas, sus empuñes de oro y plata. Yace aleta a que los reyes de la luz vuelvan, entonces su filo renacerá, sus piedras preciosas recuperarán su brillo, estará lista para recuperar el mundo sumido en manos de la oscuridad.

martes, 4 de mayo de 2010

Lejos

Descalza sobre el piso de cobre del otoño, mirando un horizonte moribundo del día que se despide hasta mañana. ¿Cuántas ocasiones hay en toda una vida para apreciar los pequeños detalles que nos vuelven magnificientes? No hay recuerdos en la mente, no hay sensaciones en la piel, sólo el sentimiento que recorre cada milímetro de nuestro ser, una paz que nace de compreder la relación de cada instante, el paso del tiempo, con nuestro propio destino.
Acostada sobre un colchón de hojas secas, siento como detrás de todo el sueño y muerte aparente, se está gestando la vida silenciosa, para deleitarnos con flores y césped cuando vuelva a visitarnos Septiembre.

jueves, 8 de abril de 2010

La manzana prohibida

Me siento Eva, arrodillada ante el árbol de la vida y apreciando aquella manzana deliciosa, reprimiendo en deseo ante las palabras prohibitivas de el Señor. Y como aquella vieja historia en la cual nunca creí, vi a la Serpiente diabólica tentándome, diciéndome que esa manzana era una delicia y el verdadero pecado sería no probarla, no disfrutar de semejante placer.
Pero no, no podía. El pecado original marca mi destino según la iglesia católica. Y ahora estando frente a la manzana del deseo: esos ojos celestes deslumbrantes, ese marco de pelo rubio, esa sonrisa tan natural y su expresión despreocupada que conforman mi camino a la perdición; aunque no sé si lo que estaría abandonando es el paraíso, sé que probablemente me haría salir envuelta en llamas hacia un mundo completamente ajeno, con acusaciones y censuras por todos lados.
Nunca imaginé que la manzana del deseo tuviera forma masculina. Ni mucho menos pensé que podría ser tan malignamente obsesiva. Hace días que se posó frente a mis ojos y no me deja huir, me persigue hasta en mi propios sueños. Me siento Eva, sentada frente al árbol y sin saber para qué lado correr... Sin embargo, no puedo evitar que mis labios se imaginen el sabor dulce que tiene la prohibición.

domingo, 4 de abril de 2010

Hojas de cristal

Sigue caminando niño.
Sigue tu camino hacia adelante,
busca entre las ramas
a los ocultos pájaros cantores.

Paso a paso, sigue andando,
con el sol a cuestas
y el futuro escapándose de vos,
camina con cautela
y no pises las hojas de cristal.

Hojas de cristal
cayendo de los árboles.
¡No las pises!¡No las rompas!
Que de tan frágiles se quiebran.

 Niño, sigue con tu mundo,
soñando música en el aire.
Niño, no temas, que esos galpones
no pueden atraparte.

El camino siempre te espera,
ve, corre tras la Luna.
Pequeño guerrero de plata,
no dudes en avanzar.
Pero ten cuidado con las hojas de cristal.

Hojas de cristal
cayendo de los árboles.
¡No las pises!¡No las rompas!
Que de tan viejas se marchitan.

Como hojas, hojas de cristal
que guardan secretos.
En ellas mi historia está escondida,
al costado el camino,
pero ten cuidado que de frágiles
se quiebran.

viernes, 2 de abril de 2010

Palabras cruzadas

Y su voz sonaba a cuchillos atravesando el aire, destinados directo a su cuerpo inertemente posado sobre la pared. Cada palabra significaba un suicidio anómico que buscaba arrastrar de él lo último de humano que todavía quedaba en su ser. Buscaba el dulce sabor de la venganza, a pesar del amargo que sentía con cada muerte de aquel ser, que tanto había visto crecer, que tanto había soñado tener. Ahora el sabor sucio y empalagante no lograba calmar su malestar. Siguió y siguió apuñalándolo con sus palabras, con su mirada, con su aprecio mal disfrazado de rencor. No se detuvo hasta que el cuerpo cayó al suelo, vacío de toda esencia, de toda humanidad. Un montón de harapos de piel aviejada y sin color.
Tanto había hecho por aquella criatura para verla volar, ahora contempla sus escombros, reconociendo en su interior que habiéndolo matado, había muerto también parte de su ser.

martes, 23 de marzo de 2010

Buena suerte y hasta luego

Finalmente puse el punto final. Es extraño, es la primera vez que logro cerrar una historia sin puntos suspensivos. Es mi primera vez escribiendo en mi vida real la palabra "Fin". Y es curioso que sea con la persona con la cual realmente veía un potencial. Pero algo no anduvo bien, quizás nos encontramos demasiado pronto... O demasiado tarde. La cuestión es que no era mi tiempo en tu vida y, creo que tampoco, el tuyo en la mía.
Pero debo admitir, mi vida, que los pocos días contigo son un bello recuerdo. Y como tal, ¿qué mejor que dejarlos plasmados aquí? No me será fácil olvidar el roce de tu piel, que tanto hizo estremecer la mía. Difícil olvidar ese primer beso bajo la lluvia. Imposible olvidar la tranquilidad que me hiciste vivir. Pero definitivamente, esto no iba a ninguna parte. Así que mejor dejarlo aquí: "cortarlo por lo sano".

"Esta vida no me tira buenas cartas,
pero en otra vida, espero volverlo a ver"

Y Fin.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Pasos al costado

Quiero que leas con cuidado estas palabras. Estoy muerta de ansiedad, mirando pasar los minutos y sin tomar ninguna decisión. Estoy desesperada por saber de vos, por verte de nuevo y saber que todo esto no ha sido más que un mal sueño. Pero hay algo en el viento, en el movimiento del agua y el vibrar de la tierra que me dice que no me ilusione y continúe caminado. Que no me quede quieta esperando quién sabe qué señal. El mundo me incita a que no espere ni un minuto más, dando vuelta la página de esta historia y viendo dónde comienza una nueva. Y lo peor es que algo de mí misma apoya esa moción. En alguna parte de mi ser racional, una vocesilla me dice que eso es lo correcto.
Sin embargo, no puedo dejar de escuchar los gritos de mi parte emocional, que me dice que apueste al todo o nada, que me juegue todas las cartas que me quedan en el mazo con tal de intentar. Nuevamente, mis impulsos quieren que me arriesgue totalmente.
No sé qué hacer.
No sé si irte a buscar o dejarte donde estás.
Sé que hasta hoy hice todo lo que consideré necesario, todo lo que pude por intentar estar con vos. Pero no puedo limitarme a ser la mujer convertida en estatua a la orilla del océano. Lamentablemente, esta vez, voy a tener que escuchar a mi parte racional y continuar hacia adelante, sola, y si quieres alcanzarme, tendrás que ser vos quién corra.
Y quién sabe, quizás nos veremos otra vez.

Experimentos en el alma

El mundo empezó siendo un experimento acerca de los límites a los cuales puede llegar un ser con tal de sentir. Así fue que apareció la vida en su mínima expresión, y la evolución. A medida que los seres más prehistóricos morían por sentir, el experimento se fue complejizando, hasta que fue necesario introducir a un ser realmente complejo, inteligente, vivaz, capaz de crear estructuras mentales del más alto nivel. Evolucionó en la tierra el ser Humano.
El tiempo transcurrió, las vivencias se volvieron más fuertes. Se pasó de la amenaza de la naturaleza a la amenaza social. Se les dio guerras y paz. Alianzas y traiciones. Se les dio a conocer lo que es el amor. Fue expuesto a todos los sentimientos existentes en el universo, y hasta el mismo humano incorporó otros cuantos más.
Por fin tanta investigación rendía sus frutos; el ser Humano buscaba diferentes maneras de sentir, inventaba lo que fuese necesario para poder probar las diferentes experiencias. Sin embargo, para los sentimientos más primitivos, los más esenciales, seguía sin conseguir respuesta. No había inventos para sentir amor.
Los creadores del experimento no pudieron más que sorprenderse al darse cuenta, que aún así, el ser Humano, también, estaba dispuesto a morir por amor.

martes, 9 de marzo de 2010

Vivir solo cuesta vida

Una de mis mayores pasiones es la Teoría del Caos y, dentro de ella, el Efecto Mariposa.
Esta teoría que se basa en que el más mínimo efecto en un punto del tiempo-espacio puede acarrear un sinfín de consecuencias potenciadas me genera fascinación.
En parte, porque es vital dentro de mi filosofía de vida la relación causa-efecto. Considero que todo ocurre porque algo lo detonó. Que inevitablemente somos responsables hasta de nuestros actos más insignificantes, y que todo ello deriva en algo más que el simple vivir. Suena rebuscado y paranoico para algunos, pero es relajante saber que las cosas tienen un sentido, tienen un significado más allá de la trivialidad. Es más sencillo pararse de las caídas, sobrellevar los dolores, disfrutar de las alegrías. Todo guarda relación con todo.
Lo importante es no agobiarse, no perseguirse, no culparse. Vivir sólo cuesta vida. Nunca más acertado. Lo fundamental, para poder vivir con esta idea, es ser una mariposa: volar tranquilos y sin apuros. Hacer las cosas con pasión y gusto, porque cada vez que aleteamos, algo sucede al otro lado del mundo.

jueves, 4 de marzo de 2010

Reflexión 20va. (A mis amigos)

¿Por qué será que no puedo definirme para escribir? ¿Por qué les doy tanta vuelta? Me cuesta ser directa, por lo visto, al momento de plasmar mi corazón en unas cuantas palabras... Sigo siendo una amateur en las letras, pero hay alguien que supo decirlo mucho mejor que yo:

"Las calles de mi barrio, mi banda y mis amigos son toda mi verdad"



Habría que darle el nobel a quién haya inventado la amistad.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Ensayo sobre la Vida (adelanto)

"Así es, siempre, irremediablemente, lo bueno vuelve. Nos parecerá largo el camino hacia él, pensaremos que nunca más podremos volver a ser felices, alegres, buenos y vivos. Pero cuando menos lo esperábamos, aparece junto a la carretera ese cartelito verde (porque tiene que ser verde... Verde de alegría, de felicidad, de bonanza, de vida, supongámosle un verde esperanza, si quieren) que nos indica la bajada a la Vida, agarrando una colectora arbolada, con un cielo celeste (o negro, según la hora). Ahí es cuando la vida nos choca, nos atraviesa como una ráfaga de viento fresco."

viernes, 5 de febrero de 2010

Al otro lado del espejo

¿Cómo reconstruir un jarrón roto sin que se note sus ranuras? ¿Cómo hacer para que las cicatrices del accidente no sean puntos sensibles al dolor? No tienes idea de las heridas que tiene mi alma, los mil parches que le he puesto para seguir adelante. Aquí el problema: no he podido curar por completo ninguna de esas fracturas en mi ser.
La cuestión es ¿ahora qué hago? Siento que arruino mi intento de rearmar mi vida, de reconocerme nuevamente frente a mi espejo. No soy yo la que está del otro lado. Esa extraña que me mira con la mirada triste y melancólica no es la que antes me sonreía y disfrutaba de la vida. Algo quiero hacer para volver a mí, volver a sentirme la que siempre fui. Sé que este proceso es molesto para el resto, que no es fácil escucharme, leerme, mirarme así. Pero te pido paciencia, te pido que confíes en mí, que me ayudes a sentirme de nuevo una mujer feliz. Te estoy pidiendo mucho, lo sé, pero si estas leyendo esto, te pido por favor, teneme paciencia, yo quiero ser feliz.


miércoles, 3 de febrero de 2010

El intruso

¿Quién sos? ¿Qué estás buscando acá? ¡Respondeme! Decime quién sos. ¿Por qué te atreviste a llegar hasta este lugar? Mírame. Mírame. Te estoy diciendo que me mires a los ojos. ¡Dale, maldita sea! ¿Quién te crees que sos? Nadie. Escúchame bien: acá no sos nadie. Deja de mirar el piso, mírame a los ojos si realmente tienes el valor como para haber atravesado esa puerta. No voy a permitir que cualquier idiota entre a este lugar… Así que si todavía te crees que hiciste bien, por lo menos, infeliz, mírame y decime quién sos.

lunes, 25 de enero de 2010

El inicio

Disculpe, Ud. no me conoce, pero no pude evitar acercarme al verlo sentado aquí, con su vaso de fernet a medio terminar y su mirada perdida en aquella mancha de humedad en la pared. ¿Puedo sentarme? Muchas gracias… Verá, no suelo hacer este tipo de cosas. Ya sabe: venir y encarar a un desconocido. No voy a mentirle diciendo que es el primero, pero es uno de los pocos, eso no lo dude. ¿A qué se debe todo este palabrerío? Pues que creo que usted, estimado señor, será mi próxima musa inspiradora. Sí, como usted me ha escuchado decir: Musa. Verá, soy escritora… En realidad intento serlo, pero no me dejo frustrar en mi intento. ¿Sobre qué escribo? Sobre lo que se me cruce. Soy de mente abierta en ese sentido… En los últimos años he variado entre el amor, propio y ajeno, sobre los problemas familiares, las amistades fallidas, un sinfín de sucesos cotidianos. Pero ahora es diferente, estoy buscando algo más… Intenso. Y creo que usted es la clave del éxito. No, por favor, no me mire así, le explico a qué me refiero: Hasta el momento todo lo que me ha acontecido en la vida ha sido completamente un factor ajeno, externo, independiente de lo que yo hiciera. Por ejemplo, los conflictos familiares no me incluían, pero me afectaban; los hombres me sedujeron, me amaron y decidieron por mí. Y así, formando una cadena interminable de hechos que han nutrido mis hojas. Sin embargo, hoy algo es distinto. Hoy, hace tan sólo unas horas atrás, salí de mi casa sin rumbo alguno, llegué a este bar y me pedí una cerveza para pasar el tiempo. Y lo vi a usted, señor… A usted mirando esa mancha en la pared, con su vaso de fernet a medio terminar y supe, casi de manera inmediata, que era mi salvación hecha cuerpo, que es el futuro que yo misma debo construir. Este relato se resume, estimado señor, que con usted seré yo la que lo conquiste, le muestre lo que es amar y nunca lo deje ir. Aunque en realidad, si todo fluye, le aseguro, señor, que usted no se querrá ir. Ahora bien, ¿acepta ser mi musa?

viernes, 8 de enero de 2010

La búsqueda del tesoro

Estoy buscando la manera de llegar a vos, de encontrarme reflejada en tus ojos oscuros y sentir tus manos acariciando mi piel, rodeando mi cuerpo y acercándolo hacia vos. Estoy buscando las palabras para poder describir esto tan nuevo que me haces sentir, ni amor ni pasión, adrenalina pura de saber que tengo que llegar a demostrarte que soy digna de tu tiempo, de tus besos que lograron conquistarme.
Estoy buscando una manera para poder ser un motivo para que sonrías, para poder hacerte bien, cuidar tu sueño aunque estemos a la distancia, de abrazarte si te sientes desganado.
Estoy buscando la llave que me permita abrir la puerta de tu vida.

miércoles, 6 de enero de 2010

Reflexión 19va.

Es realmente confortante saber que se puede pensar en ver a alguien, alejándonos de la tristeza y dando un motivo para querer que llegue el día siguiente.

viernes, 1 de enero de 2010

La isla

Me adentré en un mar de palabras buscando la frase más bella que puedan acariciar tus ojos. Intentando encontrar las oraciones ocultas entre las olas de coherencia, aquellas que forman el relato más hermoso que pueda existir; la olla de oro de este idioma que nos toca compartir.
Nadé y nadé entre puntos y comas, cual pez me sumergí en la oscuridad de las profundidades sin llegar a divisar la frase perdida. En vano gasté mis fuerzas para llegar al medio de un océano de lengua, me hallé perdida y sin razón.
Volví en mí, quién sabe cuánto tiempo después, en una orilla desértica. Resignada me quedé allí acostada sobre la arena, mientras que las lágrimas lavaban la sal de mis mejillas, hasta que el cansancio me venció. Desperté de noche, con las estrellas brillando tan cerca que podía tocarlas. Por mi mente vagó el recuerdo de la búsqueda frustrada y mirando como la inmensidad del cielo se abría sobre mí, me di cuenta que mi búsqueda estaba condenada al fracaso desde un principio, porque no existen palabras para describir lo bello de aquel paisaje oculto, ni el sentir tus labios devorando mi boca, es imposible poder escribir lo hermoso de tu ser fundiéndose en mi piel.
En esa isla perdida comprendí que no existen oraciones que puedan describir el sólo instante de tus brazos alrededor de mí.